|
¿Qué es el suelo? El suelo es la delgada piel que cubre la superficie de la tierra donde la atmósfera se encuentra con la litosfera, la hidrosfera, la biosfera y por supuesto la androsfera, el área de las actividades humanas. El suelo está formado de sólidos (minerales y materia orgánica), líquido, y gases que existen en la superficie de la tierra, ocupa espacio, y se caracteriza por uno o ambos de los siguientes parámetros: horizontes, o capas, que se diferencian del material inicial como resultado de adiciones, pérdidas transferencias y transformaciones de materia y energía o por la capacidad de sustentar raigambres de plantas en un medio ambiente natural. Toda la vida vegetal y animal tiene el mejor potencial de desarrollo siempre y cuando su entorno ambiental sea el más adecuado para sus necesidades específicas. En forma similar, cualquier condición restrictiva reduce éste potencial. El suelo es un medio ambiente vivo, que proporciona las necesidades esenciales de la planta en lo referente a agua, aire y nutrientes. El suelo es un medio que permite vivir a microorganismos y lombrices que son quienes llevan a cabo la asimilación de los residuos vegetales y animales, lo cual facilita el ciclo de desarrollo de la planta. Sin embargo, simultáneamente, acidifican el suelo reduciendo la actividad bacteriológica. Esta disminución en los niveles de pH del suelo genera stress en las plantas reduciendo su habilidad para hacer un uso más efectivo de la materia orgánica y de los nutrientes disponibles. Los suelos pesados, especialmente arcillosos a los que se aplican encalados en forma periódica, tienden a mantener estables los niveles de pH ya que tienen una mayor capacidad para retener los iones de calcio/magnesio y desplazar los iones hidrógeno. En los suelos arcillosos las partículas tienen una estructura más densa y no permiten el libre movimiento de micro-organismos y bacterias. La adición de cal modifica las características de las partículas de arcilla provocando su floculación, lo cual resulta en un mejor drenaje y en una mayor facilidad de movimiento de las enmiendas y nutrientes. Los suelos arenosos tienen una reducida capacidad para retener los encalados ya que su drenaje es mucho mas fluido. Requieren por consiguiente una mayor frecuencia de aplicación de cal. En éste tipo de suelos los problemas de acidez son muy comunes pero afortunadamente fácilmente subsanables. Ver el capítulo: “Enmiendas”. El suelo: propiedades y funciones. Los suelos varían enormemente en sus propiedades y en sus funciones ecológicas. Por ello, el objetivo del diagnóstico agrícola de un suelo es establecer sus características y propiedades actuales para de ahí definir las posibles necesidades de rehabilitación a fin de adecuarlo a un cultivo específico. Este diagnóstico implica el determinar las siguientes propiedades: ante todo las reservas de elementos nutrientes disponibles ; la ausencia o no de elementos tóxicos; el grado de humedad; la tendencia a la resequedad, como medida de la interacción entre el clima y las propiedades del suelo; la mayor o menor “pedregosidad” (que afecta el volumen de suelo disponible ); la profundidad de las barreras de piedras o minerales que detienen el avance de las raíces; y- finalmente - el nivel de “porosidad”; característica que permite que las raíces penetren mas profundamente, facilitando el drenaje del agua excedente y la circulación del aire a las raíces. PRINCIPALES CARACTERÍSTICAS DEL SUELO. ¿Que es un análisis de fertilidad de suelo? El análisis de fertilidad de suelo es el procedimiento por el cual se mide las reservas de elementos esenciales que tiene el suelo – su capacidad nutriente - a fin de proporcionar a los agricultores una base precisa y confiable para que puedan tomar decisiones apropiadas respecto a las enmiendas y fórmulas de fertilización que requieren sus parcelas. Información práctica que proporcionan los análisis de suelo - La cantidad precisa y tipo de nutrientes en fórmulas balanceadas de abonos y fertilizantes que requiere el cultivo , a fin de que no se desperdicie el dinero y se reduzca la potencial contaminación del agua y del medio ambiente.
- El tipo y la cantidad de enmiendas que debe usted aplicar al suelo antes de proceder a la fertilización. (Cal agrícola, dolomita, yeso, azufre, etc.).
- Los volúmenes de materia orgánica (composta, estiércol, humus...) que le conviene aplicar a sus parcelas.
- El diagnóstico completo de sus terrenos; su valor agrícola y la adecuación del suelo al tipo de cultivo que pretende llevar a cabo.
A través de un diagnóstico de fertilidad de suelo correctamente llevado a cabo, se extraen y se miden las cantidades disponibles de los elementos esenciales en la nutrición de las plantas. En éstos mismos análisis se determina también la Capacidad de Intercambio Catiónico (CIC) el contenido de materia orgánica, la estimación del nitrógeno liberado (ENL) el pH y acidez del suelo. Todos estos parámetros son indicadores de la disponibilidad de nutrientes, de los requerimientos de cal o de otras enmiendas y en fin, del potencial del terreno para sustentar determinado cultivo. Sin éste diagnóstico de la calidad del suelo, es imposible determinar con certeza los nutrientes que se requieren, dada la compleja naturaleza de sus interacciones con el suelo. Los suelos ácidos, por ejemplo, limitan el crecimiento de las raíces e impiden que determinados nutrientes sean aprovechados por la planta. Los fertilizantes que se incorporan al suelo permiten que las plantas produzcan alimentos y fibras en la cantidad y con la calidad que se espera. El reporte estándar de fertilidad de suelo. (El diagnóstico). El diagnóstico de la fertilidad de un suelo debe constar de las siguientes 22 determinaciones químicas, que son la base para establecer las sugerencias y recomendaciones de fertilización de acuerdo a las metas de rendimiento en toneladas por hectárea de su cultivo. - pH del suelo.
- pH buffer.
- Materia Orgánica.
- Estimación del Nitrógeno Liberado (ENL).
- Elementos Primarios o Macronutrientes: Fósforo y Potasio.
- Elementos Secundarios: Magnesio, Calcio, Azufre.
- Elementos Menores: Boro, Zinc, Manganeso, Hierro, Cobre.
- Capacidad de Intercambio Catiónico (CIC).
- Porcentajes de saturación catiónica: % de K, %de Ca, %de Mg, %H; %Na.
- Relación K/Mg.
- Elementos tóxicos: Sodio.
El formato del reporte, el cual se muestra en la página siguiente, incluye la evaluación e interpretación de los resultados con recomendaciones de fertilización balanceada en Kilogramos por hectárea de cada nutriente. Este reporte se puede enviar por fax o, de preferencia, por correo electrónico a la dirección del cliente o bien se puede recoger una copia en nuestras oficinas. La mayoría de los laboratorios de análisis químicos pueden cuantificar parámetros agronómicos, pero muy pocos tienen los conocimientos teóricos, las bases de datos por cultivo y la experiencia práctica de Laboratorios A-L de México para interpretar y evaluar los resultados a fin de traducirlos en sugerencias de labores agrícolas, recomendaciones de fertilización y aplicación de enmiendas y mejoradores de suelo.  La toma de muestras de suelo. El correcto muestreo es la parte mas crítica del análisis de suelo. Se ha comprobado estadísticamente que las posibles fuentes de error en los análisis de tierras provienen en un 85 % de una inadecuada toma de muestras. Una muestra bien tomada se traduce en recomendaciones apropiadas de encalado, de mezclas físicas de fertilización y de mejoradores de suelo. Las mejores herramientas para la toma de muestras son las pequeñas palas rectas, los sacabocados y las barrenas. En los tres casos, el objetivo es tomar una muestra que vaya desde la superficie (previamente limpiada de residuos) hasta una profundidad de 30 centímetros. Si se va a utilizar una pala hay que excavar un agujero de 30 centímetros y luego tomar una muestra de 2-3 centímetros de grosor en uno de los lados del hoyo. Use siempre palas limpias sin rastros de óxidos. En el caso de barrenas y sacabocados la profundidad de toma es también de 30 centímetros. El mejor tiempo para tomar la muestra es la que mejor se ajuste al calendario de trabajo. Sin embargo, considere los siguientes puntos antes de proceder al muestreo: • Deje un margen de tiempo suficiente para recibir los análisis de laboratorio. 15 días son suficientes. Obviamente las muestras deben tomarse antes de aplicar cal o fertilizantes. • No olvide de tomar 10 a 12 sub-muestras para con ellas formar una sola muestra compuesta que es la que se envía al laboratorio. Como se indica en el dibujo. • Conviene que el muestreo se haga de común acuerdo con el dueño o el responsable de la parcela. • Se recomienda tomar una muestra por parcela no mayor de 5 hectáreas. Cuando el suelo no es uniforme debe tomarse una muestra de cada tipo de suelo. • Establecer un previo mapa de los suelos que se van a muestrear puede ser de gran ayuda para determinar la cantidad y la ubicación de las muestras. • Evite muestrear áreas pequeñas con surcos muertos, final de surcos o con mal drenaje. Aléjese por lo menos 15 metros de los establos, caminos o cercas. • No olvide de tomar 10 a 12 sub-muestras dentro de cada área homogénea para con ellas formar una sola muestra compuesta que es la que se envía al laboratorio, tal como se indica en el dibujo. • Para formar ésta muestra compuesta se deben de mezclar cuidadosamente todas las sub-muestras en una vasija de plástico revolviendo la tierra a conciencia con cucharas o palitas de plástico. • Las bolsas para el muestreo las proporciona gratuitamente Laboratorios A-L de México ( ver foto ). Cuando se desee determinar en forma adicional las propiedades físicas del suelo (por ejemplo textura, capacidad de retención de agua o punto de marchitez) o bien la presencia de residuos de plaguicidas, mande muestras de aproximadamente 600 gramos.  El análisis físico de suelo. Las propiedades físicas mas importantes que se determinan en el laboratorio son la porosidad, la densidad aparente, el tamaño de la partícula, la capacidad de retención del agua y el punto de marchitez. La porosidad hace referencia al volumen total del medio no ocupado por partículas sólidas, por lo tanto, lo estará por aire o agua en cierta proporción. La densidad aparente indica, indirectamente, la porosidad del suelo y su facilidad de transporte y manejo. Los valores de densidad aparente se prefieren bajos y que garanticen una cierta consistencia de la estructura. La granulometría, es decir el tamaño de las partículas, condiciona el comportamiento del sustrato, ya que además de su densidad aparente varía su comportamiento hídrico a causa de su porosidad externa, que aumenta de tamaño de poros conforme sea mayor la granulometría. Degradación y conservación de suelos. El suelo dedicado a la agricultura se encuentra amenazado en México y en el resto del mundo, por varios tipos de degradación. Entre éstas amenazas destacan por su importancia la erosión por el viento y el agua, con la consiguiente pérdida de productividad; la degradación de pastizales en las regiones áridas, semiáridas y sub-húmedas y el encharcamiento y el incremento en la salinidad de las zonas de riego. Todos estos conceptos pueden englobarse bajo el término general de desertificación. México no cuenta con una valoración exacta de la erosión de los suelos y de su efecto sobre la producción agrícola, aunque no hay duda alguna de que la tasa actual de erosión y la pérdida consiguiente de productividad revisten una gravedad obvia. A pesar de ello, ni siquiera las regiones del país que han estado sometidas a severos procesos de desertificación, pueden considerarse como perdidas sin remedio para la agricultura. Las prácticas óptimas de administración del suelo, del agua, de la materia orgánica y de los abonos y fertilizantes, son medidas eficaces para conservar y rehabilitar los suelos. Otro aspecto muy importante a considerar es el casi inevitable aumento de la salinidad en aquellos suelos donde el agua de riego contiene gran cantidad de sales disueltas. El uso impropio de la misma, la falta de drenajes adecuados, produce la acumulación de sales que daña las plantas. Ver: Servicios de Análisis de Agua .
|